6 may. 2013

POR TODO CHILE



La sociedad chilena es vista como el ensayo neoliberal más completo de Sudamérica. La ley de oferta y demanda se vive al extremo y los contrastes sociales son tan notorios y profundos como el propio paisaje chileno. En esta nota, nos acercamos a Chile tocando diversas aristas.

El presidente empresario

Luego de cuatro periodos consecutivos, el pueblo chileno decidió interrumpir la era Concertación, coalición de centro izquierda, para darle el turno a una coalición de derechas. El titular de esta, Sebastián Piñera, no ha logrado en ningún momento, tener una opinión favorable de su gestión. Si bien su gobierno no es tan distinto al de la Concertación en los temas fundamentales, su imagen de empresario y su estruendosa falta de cultura general dificulta generar empatía con humildes y clases medias.  Estos deslices ya tienen nombre propio “piñericosas”. La lista es larga; en una visita a la Isla chilena Robinson Crusoe, personaje ficticio de una novela de Alexander Selkirk, que vivió en dicha isla cuatro años, en abril del 2010 dijo:
En esta isla vivió, durante cuatro largos años, Robinson Crusoe, cuya historia no solamente fascinó y emocionó al mundo entero sino que puso en el mapa del mundo a esta isla en la cual viven ochocientas chilenas y chilenos”
Otra anécdota recordada del mismo año, fue en la inauguración de la feria del libro, en la que recordando escritores chilenos fallecidos incluyó a Nicanor Parra, que no solo no está muerto sino que en ese momento era finalista del Premio Príncipe de Asturias de letras. Por último, recordamos uno de los deslices internacionales más delicados, sucedió en Alemania, escribiendo en el libro de visitas ilustres “Deutschland, Deutschland über alles” (Alemania, Alemania sobre todo) frase identificada con el himno nazi, hoy omitida. Esto generó el desconcierto de los presentes y la diplomacia alemana, ya concluida la gira, le solicitó un nuevo mensaje para sustituir el anterior.

La educación prohibida
En Chile la educación universitaria es privada, toda. Incluso las que se llaman públicas, son pagas. El Estado aporta en ellas, premiándolas por sus resultados académicos, por ello estas están a la caza de estudiantes prometedores, que harán subir sus promedios aumentando así los premios monetarios del Estado. Estos estudiantes, no importa su nivel económico pagaran menos o no lo harán, y tendrán la mejor Universidad. Al bueno lo mejor, podría haber sido el subtítulo de esta parte de la nota. Lo cierto es que también es pertinente el que escogimos, ya que los costos para estudiar son muy elevados, a pesar de la variedad de universidades y calidades. Como en cualquier nicho en un mercado neoliberal, hay para todos los gustos y posibilidades. Y para sostener esta realidad, y reservarse un pedazo del pastel, el sistema bancario financiero es el otro aliado de las universidades, ofreciendo todo tipo de créditos, que se pagarán según el sueldo, y de por vida. El estudiante medio de Chile, sale de la universidad con su título y  debiendo decenas de miles de dólares. Luego de las masivas manifestaciones de estudiantes –y sus familias- los gobiernos, tanto de la Concertación de centro izquierda como de la Coalición de derecha, solo han tomado medidas paliativas como créditos blandos. Los partidos mayoritarios no se atreven, o no desean, enfrentarse al poder económico educativo-bancario.


Los otros chilenos
 Foto: Daniel Gerhard
La lucha por el agua, contra la minería hiper-contaminante, por la tierra, contra la forestación masiva, por la semilla y contra los transgénicos, tiene en Chile, a diferencia que en nuestro país, un protagonista esencial: el pueblo mapuche.
Los mapuches, pueblo originario que no se dejó dominar ni por los Incas, tienen una historia de resistencia que no parece finalizar en el corto plazo. El imperio español también fue su enemigo, pero el Estado chileno resulta hoy un opresor tan significativo como el anterior. De los casi 700.000 auto-declarados indígenas en el censo de 2012, 600.000 se consideraron mapuches. La mayoría de estos viven en la Araucanía, una región Andina, que no es casualidad, es una de las regiones más pobres del país. Este pueblo chileno-mapuche, cuenta con varias organizaciones con posturas muy diferentes respecto a cómo hay que vincularse con el Estado chileno, al igual que en sus medios. Esta realidad indiscutible le ha valido de excusa al gobierno por décadas, para no sentarse a discutir soluciones de fondo para el pueblo mapuche. Este pueblo cuenta con idioma y cosmovisión propia, y en el marco de la sociedad chilena, no es posible vivirlas sin caer en la ilegalidad. Una posible solución es una provincia de autonomía relativa para el pueblo mapuche, pero esto la clase política lo ve como un Estado dentro de un Estado y ante cualquier reclamo de este tipo responde con leyes antiterroristas, golpes y cárcel.

  • Chile cuenta con 16.600.000 habitantes.
  • Santiago tiene 6 millones de habitantes. Concepción es la segunda ciudad más poblada con 1 millón.
  • Declara su independencia en 1818.
  • El 66% de los creyentes se consideran católicos, seguidos por los protestantes que son un 16%.




Escribe: Daniel Gerhard

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