7 ago. 2013

EN POCO MÁS DE UN AÑO


 
El asesinato de once campesinos y seis policías, en hechos aún muy dudosos, desencadenó en la destitución del entonces presidente Fernando Lugo, en la asunción del vicepresidente liberal Franco a la titularidad. En abril de este año, en elecciones nacionales, volvió a triunfar el Partido Colorado, siendo hoy presidente el empresario Cartes. Todo en un año.

CURUGUATY

El 15 de junio de 2012 la policía se enfrentaba una vez más a campesinos que no solo reclamaban tierras, sino que denunciaba que esas tierras eran malhabidas. Unas doscientas personas acampaban a 270 kilómetros de Asunción denunciando a la empresa Campos Morombi y reclamando sus dos mil hectáreas para el campesinado paraguayo. Como es sabido, el encuentro entre estas y la policía termino en masacre, demasiado sangrienta aún para el Paraguay. Con una eficacia y consenso asombrosa, que no caracteriza a la clase política de ese país, a una semana de los hechos destituyen al entonces presidente Lugo.

 
El 15 de junio de este año unas mil personas regresaron al lugar, conocido como Marina Cué, recordando los hechos, exigiendo la liberación de todos los campesinos procesados por la masacre, exigiendo la verdad y la entrega de las tierras para un asentamiento campesino. Tierras que ahora están en litigio entre la empresa y el Estado. El tema es que todos los acontecimientos políticos que se desencadenaron de la masacre, necesitan para legitimarse, que el relato de los hechos no cambie. Ni el politizado Poder Judicial y menos la fiscalía, garantizan un debido proceso o un tratamiento imparcial de las pruebas y los testimonios.

 
La oposición política en torno al Frente Guasú denuncia a la propia justicia en sus declaraciones a principios de año:
 
"Denunciamos que  es probable que la condena esté redactada y simplemente se estén esperando los plazos procesales. La  Fiscalía y el Poder Judicial, deben garantizar y velar por la justicia en el país, hoy están absolutamente comprometidas en confundir, en presentar informes carentes de veracidad, basados en evidencias que justifican  la tesis del gobierno golpista, la tesis de la coalición golpista, que es la de los partidos y los grandes poderes económicos que han estado detrás del golpe del 22 de junio, alegando que en Marina Cué, existió una emboscada y un enfrentamiento de policías y campesinos, nada más alejado de la realidad según investigaciones independientes y de relatos de testigos".
 
Escribe: Daniel Gerhard

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