9 dic. 2013

NELSON


Nacido el 18 de julio de 1918 y fallecido hace unos días, Mandela parece haber forjado un liderazgo mundial con la democracia como bandera. El sufragio universal en Sudáfrica, por el cual luchó, aún no cumplió veinte años en la sede del Mundial 2010.

Nelson Mandela es uno de los tantos hijos de su padre, con una de sus varias esposas. Dentro de los niveles de vida y posibilidades para los negros en Sudáfrica, nació en una familia privilegiada, pudiendo concluir secundaria y un bachillerato en Artes. Luego se licenció en derecho en 1943. Integró el Congreso Nacional Africano (CNA), unión del Partido Comunista con centrales sindicales surgida en 1923. Es en la década de los 50 cuando el CNA crece significativamente en su campaña de desobediencia civil y es en esta década cuando Mandela toma cierta relevancia política. Junto con esta, viene su primer reclusión de 1956 a 1961. 

En estos años intenta articular la lucha política del CNA con otros grupos armados de carácter africanista, lo que lo llevó a ser considerado como “terrorista” por las autoridades dentro y fuera de Sudáfrica. En 1964 vuelve a ser detenido y condenado a cadena perpetua. Diecisiete años los pasará en la isla Robben y luego estará diez años más en otras cárceles. Ya en 1990 comienzan las negociaciones con la presidencia del racista Partido Nacional Sudafricano, liderado en ese entonces por De Klerk, más moderado, concretando la liberación del cada vez más popular Nelson Mandela. En ese año ambos ganan el Premio Nobel, solo se recordará a Mandela como Nobel de la paz. Al año siguiente el CNA ganará las elecciones en su primera experiencia de sufragio universal con un 63 %.  Esto no sucedió sin inconvenientes, sectores reaccionarios blancos y autonomistas zulúes boicotearon las elecciones de forma violenta, y la participación de millones de nuevos votantes hicieron que la contabilización de votos llevara cuatro días.

En su presidencia (1994-1999) priorizó la reconciliación y la igualación entre blancos y negros. Para esto fue necesaria una reforma constitucional. Como gesto de reconciliación su vicepresidente fue el mismo De Klerk. Además procuró la mayor participación política de los más diversos partidos étnicos. Al final de su presidencia se retiró de la actividad política.

El 5 de diciembre del 2013, a sus 95 años falleció un hito de la lucha contra el racismo y un héroe africano.


Escribe: Daniel Gerhard

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