30 jun. 2014

Lo que la Copa nos dejó



La Selección Uruguaya de Fútbol dejó el mundial tras la derrota contra Colombia con un 2 a 0,
reconociendo la superioridad que demostró el equipo adversario durante el partido y estimando el logro de haber llegado a octavos de finales.

Se puede decir que en muy poco tiempo pasó de todo, una mezcla de sentimientos sacudió a los uruguayos en los últimos días, más aún con lo que refiere a la mordida de Luis Suárez al jugador Giorgio Chiellini, durante el partido contra la selección italiana, y la desmedida y destructiva sanción que la FIFA impuso al delantero uruguayo. 

Cuando decimos desmedida y destructiva queremos decir exactamente eso. No existen ejemplos de sanciones similares en la historia del fútbol y de la FIFA, y esta va más allá de ser una sanción, parece ser una condena que atenta contra los derechos humanos del jugador, con sus derechos de libre circulación, con su derecho al trabajo... claramente apunta a la destrucción del ser humano, porque no podemos decir otra cosa. Eso es lo que refleja.

A raíz de este hecho muchos se expresaron y manifestaron su opinión: futbolistas, directores técnicos, periodistas deportivos, presidentes... Mucho se habló de corrupción. Mucho se expresó sobre el dinero que gana la FIFA con estos torneos y lo que queda en el país donde se realizan. Entonces, nos preguntamos por qué siendo conocedores de esta corrupción se sigue participando de los torneos de fútbol organizados por esta federación, y la única respuesta que parece posible es que el fútbol es el deporte más popular en el mundo, el que despierta tantas pasiones, capaz de cambiar el ánimo de un país entero y captar su atención, además de ser la fuente laboral para algunos virtuosos, como lo es nuestro delantero número 9, quien merece una revisión de su sanción que reivindique sus derechos.

Escribe: Graciela Muniz

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