12 nov. 2014

Nos dueles México


Ayer en el Paraninfo de la Universidad de la República (Udelar), fue realizado un acto en repudio a la desaparición de los 43 estudiantes mexicanos. Sus principales oradores fueron  el canciller Luis Almagro y el rector de la Udelar, Roberto Markarian. La actividad fue organizada por las Redes Uruguayas de Solidaridad con el Pueblo Mexicano.

Fue leída un declaración en la que se solicita al presidente mexicano, Enrique Peña Nieto y a las autoridades mexicanas, que extremen las medidas para encontrar a los estudiantes y enjuiciar a los culpables.

Se expresó consternación, profundo dolor y repudio por la situación. Así como la manifestación de solidaridad con los familiares, amigos de las víctimas y con el conjunto de la sociedad mexicana, por parte del gobierno uruguayo.

Los jóvenes estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, desparecieron el 26 de setiembre, tras dirigirse al municipio de Iguala en el estado de Guerrero, donde fueron atacados por la policía local; hecho en el cual murieron seis de los estudiantes y otros tres resultaron heridos.

Algunas versiones afirman que José Luis Abarca, en esa fecha alcalde de Iguala, habría dado la orden de que los normalistas no llegaran, supuestamente por móviles políticos, ya que su esposa, María de los Ángles Pineda Villa, iniciaba su campaña electoral como candidata a alcaldesa para el año 2015. Según investigaciones policiales esta última dirigía finanzas del cuartel de Guerreros Unidos. Ambos se dieron a la fuga, pero luego fueron detenidos.

Hasta hace pocos días no se tenían noticias, pero luego de la detención de tres sicarios, entre ellos, el supuesto líder del cuartel de Guerreros Unidos, se dieron a conocer las declaraciones en las que reconocieron ser los autores de los crímenes de los estudiantes.

Según manifestaron, trasladaron a los jóvenes en un camión y una camioneta al basurero de Cocula, donde algunos estudiantes habrían llegado muertos por asfixia. Luego los apilaron sobre una cama circular de piedras, otra de gomas de neumáticos y otra de leña; para luego rociarlos con nafta y diesel. Los detenidos declararon que una vez calcinados los depositaron en bolsas negras que luego arrojaron en el río San Juan.

Por su parte el procurador general de México, Jesús Murillo Karam, manifestó que los estudiantes seguirán siendo considerados como desaparecidos hasta que no existan pruebas científicas que demuestren que los restos encontrados pertenecen a los ellos.

Escribe: Graciela Muniz

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