21 feb. 2017

SOLO UN POCO MÁS LENTO





Mi hijo solo camina un poco más lento es una obra de origen croata que se presenta por segundo año consecutivo en el teatro El Galpón bajo la dirección de Gerardo Begérez.

Desde que el espectador ingresa a la sala puede sentirse en un clima cómodo y familiar, como cuando una familia nos abre las puertas de su hogar y nos deja espiar su vida.

El eje central de la obra gira entorno a Branko (este año interpretado por Ignacio Estévez), un joven que debido a una enfermedad, que nadie nombra, no puede caminar, es así que su familia se ve irrumpida por algo distinto que no sabe cómo sobrellevar, la tensión no la encontramos en Branko, quien vive con naturalidad lo que le pasa, sí en su familia.

La obra se desarrolla en un solo día, el día en que el joven cumple 25 años. Cada personaje de su familia es un personaje complejo, una familia en la que todo se dice, incluso lo más cruel, de forma natural, también tienen sus silencios y una forma de relacionarse particular; se relacionan con dificultad.

La imposibilidad de Branko está presente en todo momento, la ven como un obstáculo para ser feliz, se encuentran en la incertidumbre de qué hacer, de cómo afrontar lo diferente. La obra nos permite sentir diversas emociones, nos podemos reflejar en esa familia como individuos y como sociedad. La soledad y el qué hacer para no estar solos, aunque de todas formas lo estemos, también está presente en la obra.

Dirección:
Gerardo Begérez

Reparto:
Mía (Mariella Fierro)
Branko (Ignacio Estévez)
Ana (Solange Tenreiro)
Rita (Anael Bazterrica)
Sara (Soledad Frugone)
Oliver (Dardo Delgado)
Doris (Estefanía Acosta)
Robert (Rodolfo Da Costa)
Mihael (Marcos Flack)
Tin (Claudio Lachowicz)

Una obra de Ivor Martinić

Funciones:
Sábados 21 h
Domingos 20.30 h
Teatro El Galpón


Escribe: Graciela Muniz

11 feb. 2017

Un debate necesario




Vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH)

En Uruguay la vacuna contra el VPH se ofrece gratuitamente desde el año 2002 a niñas de 12 años que no iniciaron relaciones sexuales, en el 2005 el Ministerio de Salud Pública (MSP) comenzó a recomendarla y según manifestó el director nacional de Salud, Jorge Quián, alrededor de setiembre del año pasado, este año comenzaría a ser obligatoria la vacunación contra el VPH.

Desde entonces en nuestro país y otros países se dan una serie de manifestaciones en desacuerdo con la medida de obligatoriedad, entre las principales justificaciones se encuentra presente el argumento de que la vacuna no cubre todas las cepas del virus y, principalmente, que esta vacuna tendría efectos adversos que se han denunciado en distintas partes del mundo. 

En este sentido, médicos y doctoras de NO Gracias (organización civil independiente por la transparencia, la integridad y la equidad en las políticas de salud, la asistencia sanitaria y la investigación biomédica), advierten que la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) no cumple con su obligación de investigar los posibles efectos adversos de la vacuna. Los informes que ha presentado la EMA han sido objeto de duda y disconformidad, contestados en forma dura por parte de científicos y clínicos.

El médico Carlos Álvarez Dardet, catedrático de Salud Pública de la Universidad de Alicante, ex presidente de la Asociación Europea de Salud Pública (EUPHA) y de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), y ex asesor de la Organización Mundial de la Salud (OMS), afirmó que: “Aún nadie ha demostrado que esta vacuna prevenga un solo caso de cáncer de cuello de útero -que es para lo que está aprobada-. A lo más que han llegado es a reducir las lesiones precancerosas, que nadie sabe muy bien qué significado clínico tienen, aunque se puede asegurar que un alto porcentaje se curan espontáneamente o no progresan”. Para Álvarez Dardet los efectos adversos de la vacuna incluyen enfermedades autoinmunes, embolia pulmonar, síndrome de Guillain-Barré, convulsiones, desmayos, temblores, síncope, mareos, lupus, incapacidad permanente y muerte. Afirma que la vacuna solo protege contra algunas cepas del virus y esta protección dura pocos años.

Es por esto que países como Dinamarca y Japón han decidido realizar investigaciones independientes. Japón fue el primer país que cuestionó la vacunación y a mediados de 2013 dejó de recomendar la vacuna. Por otra parte en Chile, la Corte de Apelaciones de Talca, dio la orden al gobierno para que no vacune de manera obligatoria a las niñas cuyos padres presentaron un recurso.
En Internet se puede encontrar el documental español “Papiloma. Las mujeres tenemos que decidir”, en donde integrantes de la Asociación de Afectadas por la Vacuna del Papiloma (AAVP), asociación sin fines de lucro que tiene como fin promover la asistencia, información y organización de personas afectadas al presentar efectos adversos por las vacunas que intentan prevenir algunos de los virus del VPH, en el que distintas niñas relatan sus experiencias con la vacuna y los efectos adversos que comenzaron a sentir y que hoy siguen sufriendo; también expertos en el tema hablan y se manifiestan en consecuencia.

En el documental se habla de esta vacuna como un paso más hacia la medicalización, y especialmente hacia las mujeres, denuncian los estudios “pobres” que se realizaron antes de aprobar la vacuna, afirman que se realizaron en mujeres mayores y no en niñas. Todas las afectadas que aparecen en pantalla cuentan que cuando asistieron a consulta médica por los síntomas que presentaban, los médicos terminaban diciéndoles que era un problema psicológico, por lo que se iban del hospital sin tratamiento. En este documental se afirma que esta vacuna es “un enorme experimento financiado por gobiernos de todo el mundo”.  Les preocupa la falta de reconocimiento de los efectos adversos, así como la falta de información para que luego se pueda decidir.

La vacuna contra el VPH está indicada para el cáncer de cuello uterino, pero la prevención protege contra 4 serotipos del virus (6, 11. 16 y 18), dos que causan aproximadamente el 70 % de los casos de cáncer cervical, y dos que dos causantes del 90 % de las verrugas genitales, pero existen más de cien tipos de VPH de los cuales aproximadamente cuarenta se transmiten por contacto sexual e infectan la región anogenital, y de estos últimos quince podrían vincularse con el cáncer de cuello uterino.

Por otra parte, la endocrinóloga Carme Valls Llobet, investigadora de enfermedades de la mujer en el Centro de Análisis y Programas de Barcelona, trabajó en una organización científica sin fines de lucro: Análisis y Programas Sanitarios (CAPS), en Barcelona, ella manifestó que la primera pregunta que se realizaron desde el centro cuando esta vacuna salió es si había evidencia científica de que esta curaba el cáncer de cérvix como para justificar el gasto de cuatrocientos euros por dosis (son tres las que se aplican) y por niña de cada población, la respuesta, hasta el momento, es que no está demostrado, explica que el cáncer de cuello de uterino no produce anticuerpos en sangre, el virus es de piel por lo que no genera anticuerpos y para hacer una vacuna contra el virus le tenían que poner un elemento para que el cuerpo los fabricara. Según Valls Llobet, el problema radica en los efectos adversos que ese elemento produce. “Nadie advirtió que se tuviera que hacer un análisis previo a la niña que iba a ponerse la vacuna. (…) No todo el mundo tiene las mismas condiciones.”
La detección precoz del virus surge en la consulta ginecológica y la realización del PAP, con el uso del condón, con educación sexual. Tal vez los recursos económicos destinados a la vacunación que tan solo cubre algunas cepas del virus y no nos asegura que podamos contraerlo debiera invertirse en EDUCACIÓN SEXUAL y de esta forma prevenir en mayor número este virus y otros de transmisión sexual.

Escribe: Graciela Muniz

1 feb. 2017

Defensores y defensoras en peligro



En estos últimos años América Latina experimentó un aumento sistemático y alarmante en el número de casos de violencia y criminalización en contra de defensores y defensoras de derechos humanos. 

Según un informe de Global Witness, organización que trabaja en torno a los conflictos sociales relacionados con el acceso y control de los recursos naturales y con la vulneración de derechos ambientales y humanos, 185 activistas fueron asesinados a nivel mundial en el 2015, de los cuales dos tercios fueron de América Latina.

Amnistía Internacional afirma que ha documentado ataques y tácticas represivas para silenciar al colectivo por parte de gobiernos de distintas tendencias políticas. Estos ataques son llevados a cabo de distintas formas y en diversos grados: amenazas, encarcelamiento injusto, desacreditación de su trabajo, tortura, asesinato…, amenazas que también se extienden a sus familiares.

            La tarea de los defensores y defensoras es denunciar a quienes abusan de poder y autoridad, denuncian violaciones de derechos humanos. En los últimos tres años, nuestra región ha sido víctima de estos ataques en contra de organizaciones y comunidades que están defendiendo y promoviendo los derechos humanos frente a inversiones de gran escala. Envueltos en un contexto de cada vez mayor competencia por el control de la tierra y los recursos naturales.

“Con el incremento en la demanda de productos minerales, forestales y de aceite de palma; gobiernos, empresas y grupos criminales están acaparando tierras en conflicto con las personas que las habitan… Las comunidades que se defienden se encuentran, cada vez más, en la línea de fuego de empresas de seguridad, fuerzas estatales y un mercado creciente de asesinos a sueldo.”
Reporte de Global Witness, 2016.

            En lo que refiere al género la situación resulta más difícil para las defensoras que suman a la represión que sufren  la violencia de género en sociedades que aún no asumen el protagonismo de las mujeres en la lucha por los derechos humanos.

            Son muchos los casos, pero queremos nombrar algunos que se citan en el boletín del Business & Human Rights Resource Centre, en su informe de enero 2017 (https://business-humanrights.org/es/%C3%A9nfasis-sobre-defensores-y-defensoras-de-derechos-humanos-bajo-amenazas-y-ataques). En Brasil a principios de 2016 fue asesinada Nilce Souza Magalhães por realizar una campaña sobre los daños sociales y ambientales de las hidroeléctricas en el estado de Rondónia. Marina Manoet fue violada y asesinada en 2014 por realizar acciones para proteger las tierras de las comunidades guaraní de la ocupación ilegal para la caña de azúcar, la soya y la ganadería. También Branda Marleni Estrada Tambito, líder e integrante de la Unión de Trabajadores de Guatemala (UNSITRAGUA), fue asesinada en 2016.

Por otra parte, Honduras es el país con la tasa más alta de asesinatos per cápita de defensores y defensoras que se oponen a la minería, hidroeléctricas y a la agroindustria según un informe de Global Witness del 2016, país donde se registraron 111 asesinatos desde el 2002. Berta Cáceres, coordinadora general de COPINH, organización defensora de los derechos del pueblo lenca, fue asesinada en el 2016.

Si bien la ONU estableció mecanismos de protección el número de agresiones sufridas sigue siendo muy grande. 

En Colombia, y a pesar de la firma de acuerdo de paz entre el gobierno y la guerrilla de las FARC, a finales del 2016 fueron asesinados alrededor de 80 activistas, y a esto se suman otros tipos de actos violentos hacia civiles que defienden sus tierras y recursos naturales como son las agresiones, las amenazas y los atentados, entre otros. 

            La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) se expresó seriamente preocupada por esta grave situación de inseguridad y peligro; recuerda que cuando se ataca a un defensor o defensora quedan desprotegidas todas aquellas personas para quienes este trabaja. 

 La CIDH ha constatado formas indirectas de obstaculizar este trabajo, entre ellas la falta de acceso de la población a la información, por parte del Estado, así como restricciones a las posibilidades de recibir financiamiento desde el exterior.

“La CIDH destaca que los Estados deben otorgar especial atención a ciertos grupos de defensoras y defensores de derechos humanos están más expuestos al menoscabo de de sus derechos que otros. En este sentido, cabe señalar a los líderes sindicales, que se exponen especialmente durante los períodos que anteceden a los conflictos laborales, a los líderes sociales que realizan u organizan manifestaciones públicas, a los líderes indígenas que defienden sus derechos como pueblos indígenas, a los líderes afrodescendientes y a los operadores de justicia, especialmente en cuanto sustancian causas sobre violaciones a derechos humanos. Asimismo, cabe señalar que las defensoras de derechos humanos en razón de su género, están expuestas a amenazas o ataques específicos de carácter sexual, como amenazas de violación sexual o de ataques sexuales.”


El riesgo que enfrentan las comunidades que defienden los derechos sobre sus territorios y sus recursos naturales en la actualidad en América Latina es enorme; muchos pueblos se encuentran inmersos en conflictos desiguales: grandes corporaciones que se instalan en sus tierras, con, en muchos casos, el fomento por parte de los gobiernos, cuando no acompañadas de grandes campañas mediáticas a favor del desarrollo asociado a estas seductoras inversiones económicas. En otros casos los mismos pobladores de una región terminan enfrentados unos con otros, unos tras trabajo rápido y bajo promesas de progreso y otros sabiendo que los recursos deben protegerse porque son tan valiosos como la vida. La difusión sobre estos conflictos es aislada y escasa. Son muchos y de características tan diversas como la propia América Latina, sin embargo tienen puntos en común: son violentos e invisibles.

“Los defensores y defensoras de los derechos humanos son personas que, a título individual o colectivo, trabajan para hacer realidad los derechos recogidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en las diversas normas que la desarrollan. Ese compromiso se ha demostrado fundamental para visibilizar situaciones de injusticia social, combatir la impunidad e impulsar los procesos democráticos en todo el mundo.”  

“En la Declaración de la ONU sobre los Defensores de los Derechos Humanos aprobada por la Asamblea General el 9 de diciembre de 1998, las Naciones Unidas no solo reconocieron su legitimidad al considerar la defensa de los derechos humanos como un derecho en sí mismo, sino también el papel decisivo que desempeñan y la necesidad de garantizar su protección.”


Escriben: Graciela Muniz
                Nathalie Borba

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