24 feb. 2018

Sigamos hablando de agua



Río Santa Lucía
Esta nota de opinión pretende ser un aporte más a la información y análisis que circula en los medios sobre la ley de riego. Entendiendo que se cuenta con tiempo hasta octubre de este año para alcanzar casi 700.000 firmas para poder realizar un plebiscito que habilite a la población a decidir si quiere o no la reforma realizada. Es necesario que circule más información al respecto, para que de esta forma la ciudadanía pueda estar al tanto de qué se está hablando cuando se habla de la ley de riego, aún es mucha la desinformación en las calles y si bien es una responsabilidad del comunicador dar información, también lo es de los ciudadanos estar informados.

 Actualmente hay mucha información que se encuentra en la Internet, incluso se puede leer la ley y cuáles fueron sus modificaciones, yendo, de esta forma, directamente a la fuente. Debemos enseñar a buscar y manejar la información, porque en un mundo "globalizado" como el de hoy circula tanta información que no sabemos cómo utilizarla y terminamos aún más desinformados que antes. Debemos dar la importancia a la acción de leer, se lee muy poco.

Compartimos con ustedes un breve análisis.

Las modificaciones realizadas a la ley de riego implican la creación de un mercado de agua ya que se incorpora las figuras de agentes privados de gestión de agua con potestades para la comercialización, los operadores de sistemas de riego y la articulación con las sociedades agrarias de riego. Se propone una gestión de agua para riego con la construcción de represamientos gestionado por privados; esto implicaría una amenaza a la calidad del agua superficial y al funcionamiento de los sistemas hídricos.

Otro punto a destacar de las modificaciones es que no se requiere ser productor rural para integrar la Sociedad Agraria de Riego (sar): por lo que los inversores de otro giro puedan asociarse, esto la convertiría en una opción más atractiva para aquellos interesados en invertir y/o desarrollar proyectos de riego. Las sar serán las beneficiarias del cobro de un canon. 

Por otra parte, crea la figura de los operarios de riego (que no tienen que ser productores agrarios) "personas privadas encargadas de cofinanciar, construir y operar el sistema durante el tiempo de concesión, obteniendo como contrapartida una remuneración." Esta figura no se encuentra regulada, en la normativa, de forma explícita. Serían agentes empresariales con el objetivo de obtener ganancias mediante la gestión del agua, agregamos entonces la figura de lo que se podría denominar un operador financiero. Los socios de la sar pueden ser beneficiados por la ley de promoción de inversiones ¿qué pasa cuando sus integrantes no son productores?

Uno de los puntos también cuestionados es la exclusión de los más pequeños. En la última década nuestro país perdió 12.241 productores, el 80 % de estos son pequeños productores que no se verán incluidos en esta ley. Esta ley amenaza a los pequeños y medianos productores agrícolas y ganaderos del país ya que quedan excluidos de esta propuesta orientada hacia el agronegocio.

Estamos de acuerdo en que es necesario regar, pero en lo que no coincidimos es en cómo y quiénes deben gestionar un recurso tan importante como lo es el agua.

Escribe: Graciela Muniz




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