30 jul. 2018

Blues rock en Montevideo


Charlamos con Pablo Fernández de la banda Trío Fernández. El grupo es de Montevideo y hacen blues rock. Está integrado por Manuel Fernández en la batería, Thiago Larbanois en el bajo y Pablo Fernández en la guitarra y la voz.

―¿Cuál es la historia de Trío Fernández? ¿Cómo comenzaron?

―La historia de la banda viene desde hace unos doce años, la formamos con mi hermano Manuel en la adolescencia. Era también un trío de blues rock, habremos tocado juntos un par de años y luego los dos tomamos caminos diferentes, él se fue más para el lado del metal y yo para el lado más jazzero. En ese camino los dos fuimos aprendiendo y tocando con otra gente, pero por falta de madurez no tocábamos juntos, nos veíamos con “diferencias” en lo musical. Así que de alguna forma fue como retomar la banda que estuvo diez años en un parate. A Thiago lo conozco desde hace bastantes años también, tocamos juntos en bandas de amigos y actualmente nos hemos encontrado en Dostrescinco, banda en la que toco la guitarra y él es el bajista que le hace las suplencias a Checo Anselmi en algunos shows. La banda en sí como Trío Fernández empezó a principios de 2018, le había comentado a Thiago algo acerca de la idea del proyecto y fue él quien en febrero me mando un mensaje que me preguntaba si íbamos a encarar y ahí dije: “es ahora”,  llamé a mi hermano y nos pusimos a ensayar para generar el primer material que fue el que grabamos en el estudio El Ombú en abril.

―¿Cuáles son sus proyectos?

―Ahora estamos ensayando para tener un repertorio de temas nuestros y versiones para salir a tocar en boliches. Estamos componiendo algunos temas para grabar en el estudio, un EP con algún videoclip y poder así llegar a más radios y medios, el material que grabamos en El Ombú es audiovisual, para de alguna forma “mostrar” a la banda, pero es más una propuesta en vivo, los temas fueron grabados así, quizá una radio no pase un tema que dura seis minutos y tiene una sección mas libre o improvisada, quizá no sea el formato. Por eso el EP va a mostrar nuestro lado mas de “estudio”, tenemos pensado agregar instrumentos, vientos, teclados, percusión, etc. aunque en vivo seguiremos siendo un trío en general.

―¿Cómo fue esa experiencia de grabación en el estudio Ombú Records?

―Fue el puntapié inicial de la banda para generar un material y publicarlo. Y también para que la banda empiece a funcionar, había un objetivo concreto  que nos hacia trabajar como banda. Ensayamos esos tres temas, de los cuales dos son versiones y ahí fuimos encontrando un poco la esencia de la banda, si bien esta basada en el blues tiene un carácter rockero en el sonido y jazzero en cómo desarmar un tema para hacer una versión reinterpretada o el espacio para la improvisación, así como también cuestiones armónicas. Un proyecto se basa en alcanzar metas y objetivos, nuestro primer objetivo era tener un material para poder mostrar a la banda y que la materializara, se logró, ahora siguen otros que se irán trabajando y disfrutando.

―¿Cómo es la interacción con el público?

―Bueno en realidad solo hemos tocado en vivo una sola vez y con un marco muy escaso de gente, los siguientes shows serán el próximo 11 y 17 de agosto. El 11 estaremos tocando en el Teatro Progreso en el marco del Pre Cosquin Rock del cual quedamos en la preselección y el 17 en el Audiotorio Nelly Goitiño donde estaremos abriendo el show a Gato Eduardo. Por ahora la interacción viene siendo virtual.

―¿Qué buscan transmitir a través de su música?

―En cuanto a las versiones que hacemos suelen quedar solo la letra, es de alguna forma la reinterpretración que se da en el jazz o en el blues, por ejemplo escuchar “Crossroad” en su versión original de Robert Johnson y la versión que hizo Cream o las diferentes que hizo Clapton en su carrera, lo mismo pasa con Led Zeppelin o Rolling Stones, ellos reversionaron viejos blues estadounidenses y le pusieron su sello sonoro, nosotros tratamos de hacer lo mismo, pero enfocándonos en el blues y el cancionero de nuestro país.
En los temas de la banda se trabaja más lo de contar una historia, si bien tenemos un solo tema publicado hasta ahora que es Hospicio, los demás temas que estamos componiendo cuentan historias de personajes de la ciudad. Un borracho y su descripción de la noche, una madre soltera que trabaja como limpiadora mientras su hijo juega en un campito rodeado de los parias del barrio, un tipo que se enamora de una prostituta, un tipo que sufre por amor y Hospicio que narra el día de un loco en un hospital psiquiátrico. Las letras las hacemos con el cuarto integrante de la banda que es Andrés Almada, él las manda y nosotros le ponemos la música. Musicalmente tratamos de generar un marco para esas historias, un contexto que tenga un clima, que exprese lo que siente el personaje o la historia.

―¿Cuál es su opinión sobre el mercado musical uruguayo?

― Creo que es bastante amplio y accesible, conviven muchísimos géneros, muchos de los artistas consagrados están al alcance de los que recién están comenzando una carrera, ya sea para tomar clases con ellos, para aprender desde lo cercano, que te produzcan un disco, a muchos los invitas a participar en tu disco y lo hacen sin condiciones. Le podés mostrar lo que hacés y lo ven, hasta te comentan qué les pareció muchas veces.
Por otro lado, el mercado musical uruguayo puede resultar “chico” en cuanto a la población que tenemos, pero eso es tanto un problema como una oportunidad, depende de qué lado se mire. Muchas veces se suele echar la culpa a que no hay público, que no hay espacios, que la gente no asiste a los shows, que hay una degradación cultural, etc., y no sé si es tan así, eso es más el asomar del ego... lo veo al revés, lo veo como: arma tu propuesta, trabaja en ella, graba tus temas y videos para publicarlos, cuida la música, la calidad del sonido, materializa las ideas. Difundilas, de a poco, todo cuesta tiempo y dinero, lleva tiempo, pero hoy es también más accesible con Internet. Hay que aprender a usar las redes, hay que tener bien planteado qué quiere uno con lo que hace y para qué se esta preparado, en cuanto a repertorio, equipación, etc. Hay que hacer las cosas más en la realidad y no en el sueño de la estrella de rock, el escenario gigante y las luces. Es un camino, una carrera, el tiempo y lo que hagas con él es clave. En eso tratamos con la banda de ir proponiéndonos metas y realizarlas, pero sobre todo disfrutarlas, sino nada de esto sirve de nada.

―¿Cómo se inserta una banda en ese mercado?

La verdad no sé, puedo tener mi “plan” para poder insertarnos en ese mercado y poder un día tocar fijos en un boliche con un buen marco de público, poder grabar discos y que le llegue a la gente, que lo escuche y lo disfrute, que te llamen para tocar en algún festival, poder dedicarte a la música por completo. Pero todo eso pasa si tenés algo para ofrecerle a la gente, si la música que haces les gusta, si los hace sentir bien, si disfrutan, si no les das nada no esperes recibir nada. Si les alegrás la fiesta te van a escuchar y seguir, si los hacés reflexionar o tu música es más introspectiva también, pero tenés que generar algo y eso no es fácil, es una búsqueda, es una práctica y un trabajo. Y si no se lo generás ¿qué culpa tienen ellos?

―¿Cuál fue su experiencia al respecto?

―Por ahora estamos en el inicio de nuestro camino, como banda te diría que empezando a gatear. Pero buscando generar espacios y lugares para tocar, presentándonos a concursos, mostrándole la banda a nuestros amigos y conocidos, difundiendo por las redes. Ustedes nos están dando tremenda mano con esta nota, porque hay gente que la va a leer, por ahí entra a nuestra página a ver qué tocamos y les gusta, otros quizá entren y nos les cause nada, pero es un trabajo de hormiga.

―¿Cómo podemos escucharlos y saber más de ustedes?

―Nos pueden escuchar en nuestro canal de Youtube, nos encuentran por Trío Fernández, en Bandcamp Triofernandez.bandcamp.com y también nos encuentran en Facebook por Trío Fernández e Instagram como TrioFernandezBanda.


Escribe: Graciela Muniz


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